• Mayte Gallego García.

LAS FASES EN LA RELACIÓN DE PAREJA.


Toda relación de pareja, en su inicio es una explosión de emociones, sensaciones excitantes y positivas incluso fisiológicas. Eso, que conocemos como "mariposas revoloteando en tu estómago". Sin embargo, hay un largo camino hasta que esa relación se estabiliza y se consolida en una relación madura.

Buscar sentir y experimentar lo mismo que sentías y experimentaste en los inicios de tu relación tras varios años, es totalmente , IM-PO-SI-BLE, en parte debido a nuestro sistema hormonal.

Vivir en pareja implica buscar una estabilidad individual creando un proyecto común, adaptarnos a los cambios, y aceptando las virtudes y defectos de tu pareja para amoldárnos  a las circunstancias.


¿Hay realmente una serie de fases por las que pasa toda relación de pareja?.

Parece ser que si, hay autores que hablan de cinco, incluso de seis fases por las que la pareja pasa hasta que se consolida.

Aquí vamos a simplificarla en tres fases, fáciles de identificar.


FASE DE ENAMORAMIENTO.

Es el principio de todo, nos dominan las hormonas. Él o ella se vuelven el centro de tu universo y será difícil que encuentres algún defecto , porque es maravillos@ en todos los aspectos.

La etapa del enamoramiento inicial es una etapa súper intensa, explosiva, fogosa, todo se vive como nuevo, los sentidos se agudizan, y se recuerda a posteriori como una época maravillosa.

El objetivo cuando estamos en esta etapa es pasar el máximo tiempo posible cerca de esa persona porque pareciera que su mera presencia nos alimentara.

En esta fase, los niveles de dopamina aumentan y por ello la emoción nos inunda y experimentamos una sensación de satisfacción todo el rato, nuestro pensamiento vuelve a él o a ella continuamente, sientes que estáis conectados,

Todo son detalles y atenciones, te sientes súper afortunado, fantaseas con llegar a algo más, y todo es mucho más que mágico.

La duración de esta primera etapa son varios meses y a todos nos gustaría que nunca se terminara.

FASE DE NOVIAZGO.

Es una etapa mucho más tranquila, más pausada, más calmada… en la que la pareja se va asentando y ya no todo pareciese cosa de magia. Hablamos de los 2 o 3 años posteriores a la fase del enamoramiento.

Es el momento de que cada miembro muestre su verdadero YO tal y como es, toca ser sinceros y CONOCER de verdad a la otra parte a la vez que nos dejamos también conocer.

Es la fase en la que conoceremos los objetivos y metas a medio y largo plazo de él o de ella y es el momento en el que sí aparecerán esos defectos y características menos positivas que en la primera fase de enamoramiento parecían inexistentes.

En esta fase se va a ir desarrollando y construyendo poco a poco la confianza entre ambos y es habitual que aparezcan los primeros roces, discusiones, puntos de desencuentro e incluso momentos de crisis.

Superar con éxito estas crisis supondrá un crecimiento y fortalecimiento en la relación. Sin embargo, puede ocurrir también lo contrario y que las crisis sean tan continuas, intensas y frecuentes que la relación no llegue a buen puerto y finalice.

FASE DE CONVIVENCIA.

No todas las parejas que empiezan una relación (y aunque entre ellos la atracción física pueda ser muy fuerte) son capaces de ir avanzando en las etapas, continuar y llegar hasta esta fase. Nadie dice que el camino sea fácil: problemas de comunicación, los celos, posibles infidelidades, disparidad de metas a alcanzar, dependencia emocional… puede haber muchos obstáculos que superar.

Si se superan con éxito, tras la fase del noviazgo, llega la estabilidad propiamente dicha. Por lo tanto, si la pareja va a avanzando y la confianza se convierte en uno de los pilares de la relación, se llegará a esta etapa de unión y de amor maduro.

¿Y qué variables son las que están más presentes en esta etapa? El apego, el compromiso, la ternura, el afecto profundo, la comprensión, el apoyo incondicional, la seguridad y el amor a nivel de un “todo” y no a modo individual.

Aquí la atracción física y la química sexual suelen pasar a un segundo nivel, dejando de ser lo prioritario y siendo lo primordial la libertad, la confianza, la comunicación, el diálogo y la negociación.

En esta fase se va a ir desarrollando la lealtad, el compromiso, el crecimiento mutuo y el desarrollo.


Y TU, QUÉ OPINAS?:

¿Sientes que estás anclad@ en una de las dos primeras etapas de la relación y no consigues avanzar, haciéndote esto sentir muy mal?

¿Te da miedo avanzar y comprometerte algo más en tu relación y no sabes por qué te está pasando?.

¿Dudas después de muchos años de si lo que sientes es amor o sólo se trata de rutina y costumbre?

¿No has superado una ruptura sentimental anterior y no eres capaz de empezar ninguna nueva relación de manera satisfactoria?.


Si alguna de estas preguntas está rodando y rumiando por tu cabeza y además

interfiriendo en tu día a día habitual, puede que sea el momento de solicitar ayuda externa y que empieces una terapia individual con un psicólogo.

Consulta en PSIGE como realizar una terapia de Pareja. Estaremos encantadas de ayudarte.


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