Soy adulto. ¿ Puedo tener TDAH ?

Después de unos cuantos años de profesión y con la experiencia de numerosas entrevistas a familias y adultos, soy consciente del desconocimiento que aún hoy en día se tiene sobre el tdah y más en concreto en el caso del tdah adulto.

Te sientas enfrente de unos padres que preocupados vienen a contarte una sintomatología sobre su hijo y , a medida que te cuentan, y tu vas realizando preguntas, salta un resorte mental y te dicen: " bueno yo era igual de pequeño"," ¿ y yo podría tener tdah?"... Y sí en muchos casos efectivamente el padre o la madre tienen tdah.

En algunos casos dan un paso al frente y han querido ser evaluados e iniciar tratamiento, en otros, por diferentes motivos, lo han dejado estar.


¿Qué sabemos actualmente sobre el TDAH en adultos?


Lo primero decir que es un trastorno clínico infravalorado durante mucho tiempo.

Los profesionales de la salud están seguros que la sintomatología continua a lo largo del ciclo vital (Brown, 2000).

Según estudios epidemiológicos internacionales el TDAH se da entre un 3% y un 45% de la población adulta y , a la propia sintomatología de dicho trastorno, se asocia una constelación de problemas psicosociales añadidos. (Young, Toone y Tyson, 2003).

Una de las informaciones más recientes y fiables nos lo da el DSM-V (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorder V) en su última publicación, donde se contempla el TDAH adulto incluyendo entre los criterios diagnósticos indicaciones específicas para edades adultas.



El TDAH es un trastorno de carácter neurobiológico. No es una fase del niño que terminará superando, no es el resultado de una mala educación y por supuesto no es porque el niño sea "malo". Por ello es coherente pensar que sigue a lo largo de la vida, aunque con variaciones.



El diagnóstico.


Muchos adultos acuden a un profesional de la salud debido a problemas emocionales, conductuales o interpersonales otros, como anteriormente he comentado, buscan una consulta después de que su hijo haya sido diagnosticado, pero dentro del gremio son muchos los que aún no están familiarizados con el TDAH en el adulto y por lo tanto no consideran tal diagnóstico durante su evaluación, por lo que muchos adultos se quedan sin diagnosticar y recibir el tratamiento adecuado.


El diagnóstico del TDAH en la edad adulta es un proceso más complicado, con respecto al que se da en edades inferiores, los síntomas son más heterogéneos y pueden superponerse a otros trastornos. Naturalmente con la edad el trastorno evoluciona y las dificultades con la que se encuentra un adulto son diferentes a las que se dan en la infancia o adolescencia.


Casi todas las personas tienen algunos síntomas similares al TDAH en algún momento de sus vidas. Si las dificultades son recientes o solo ocurrieron de forma ocasional en el pasado, es probable que no se tenga TDAH. Solo se diagnostica el TDAH cuando los síntomas son lo suficientemente graves como para causar problemas continuos en más de un área de la vida, el origen de estos síntomas son persistentes e interrumpen tareas y puede todo ello rastrearse hasta la primera infancia.

El TDAH puede ser difícil de diagnosticar en los adultos porque algunos de sus síntomas son similares a los causados por otras afecciones, como la ansiedad o los trastornos del estado de ánimo. Además, muchos adultos con TDAH también tienen al menos otra afección de salud mental, como depresión o ansiedad.


Algunos de los síntomas del TDAH en adultos son los siguientes:

  • Impulsividad

  • Desorganización y problemas para establecer prioridades

  • Escasas habilidades para administrar el tiempo

  • Problemas para concentrarse en una tarea

  • Problemas para realizar múltiples tareas a la vez

  • Actividad excesiva o inquietud

  • Escasa planificación

  • Baja tolerancia a la frustración

  • Cambios de humor frecuentes

  • Problemas para realizar tareas y terminarlas

  • Temperamento irascible

  • Problemas para enfrentar el estrés


Estas conductas de no ser tratadas traen consecuencias negativas en varios ámbitos de la vida, como por ejemplo en el laboral y a menudo se dan problemas interpersonales y de relación.


Los trastornos comórbidos más frecuentes son problemas de conducta y antisociales, baja autoestima, ansiedad, uso/abuso de sustancias, depresión.


Ninguna prueba individual puede confirmar el diagnóstico. Para alcanzar un diagnóstico, se realiza lo siguiente:

  • Exploración física, para ayudar a descartar otras posibles causas de los síntomas

  • Obtener información, por ejemplo, hacer preguntas sobre cualquier problema de salud actual, historia clínica personal, antecedentes familiares y los antecedentes de tus síntomas

  • Escalas de calificación del trastorno por déficit de atención e hiperactividad o pruebas psicológicas para ayudar a recopilar y evaluar la información sobre los síntomas.


Algunos materiales más utilizados son:


  • Cuestionario autoinformado de cribado del adulto. ASRS-V1. De la entrevista diagnóstica internacional de la OMS.

  • Conners Adult ADHD. CAADID.

  • Entrevista diagnóstica DIVA 2.0

  • Prueba Aquarium de realidad virtual

  • Prueba BrainGaze. Valoración de las vergencias oculares mediante un test tipo CPT asociado al "eye tracking".


El tratamiento


Los tratamientos estándar del TDAH en adultos típicamente consisten en medicamentos, educación, entrenamiento de habilidades y asesoramiento psicológico. A menudo, el tratamiento más eficaz comprende una combinación de estos elementos. Estos tratamientos pueden ayudar a controlar muchos síntomas del TDAH, pero no lo curan. Puede llevar un tiempo determinar qué funciona mejor para cada persona.


No hay diferencia significativa del papel de los fármacos, no difiere de los utilizados para niños y adolescentes. Se usa la misma medicación, ajustando naturalmente las dosis, pero los estudios muestran la eficacia de los estimulantes y antidepresivos. Un estudio sobre el uso de la medicación puede encontrarse en "La guía integral para el trastorno por déficit de atención en adultos".

Al igual que en otras edades, no es suficiente sólo el enfoque farmacológico, es necesaria una intervención psicológica, psicoeducativa y social.

Hay que ayudar al sujeto a que aprenda sobre su trastorno, ya que de este modo será capaz de comprender muchas situaciones vividas en su pasado y también en su presente y aprenderá a gestionar mejor su futuro. Para ello necesitará integrar toda la nueva información.


La psicoterapia puede ayudar, entre otras cosas, a lograr lo siguiente:

  • Mejorar la administración del tiempo y habilidades de organización

  • Aprender a reducir la conducta impulsiva

  • Desarrollar habilidades de resolución de problemas

  • Afrontar fracasos académicos, laborales o sociales del pasado y del presente

  • Mejorar la autoestima

  • Aprender maneras de mejorar la relación con la familia, colegas y amigos

  • Elaborar estrategias para controlar el temperamento.


La terapia cognitiva-conductual es la más recomendada por estar empíricamente comprobada su eficacia. Enseña habilidades específicas para controlar la conducta y cambiar los patrones de pensamiento negativo por patrones de pensamiento positivo. Puede ayudarte a lidiar con los desafíos de la vida, como los problemas sociales, el trabajo o las relaciones, y ayuda a abordar otros trastornos mentales, como la depresión o el abuso de sustancias.



Resumiendo, como dice el Dr. Francisco Javier Quintero, el problema fundamental es que en la edad adulta el diagnóstico es muy complejo. Hay muy pocos profesionales hoy por hoy en España que comprendan y diagnostiquen y, por supuesto, traten bien el TDAH en la edad adulta.

Si se trata de una continuación del tratamiento del paciente que inició sus andanzas con el diagnóstico de TDAH durante la infancia o adolescencia y se hace mayor, es más fácil verlo. En pacientes que cuando eran jóvenes y adolescentes nadie les diagnosticó y hoy tienen más de 20 años… van como pueden. Es complicado. Ahí hay una carencia importante en lo que al TDAH se refiere: en el diagnóstico y el manejo del adulto.

Hay que formar y capacitar a los profesionales en el diagnóstico y tratamiento de estos pacientes. Nadie diagnostica lo que no conoce. Pero si sabes lo que es, entonces eres capaz de tratar a tus pacientes y ver que el síntoma podría ser a raíz de un TDAH.


Es necesario hacer un esfuerzo para hacer más pública la información sobre TDAH en la edad adulta, tanto en medios de comunicación, como a través de libros o conferencias; así como es fundamental la accesibilidad de formación actualizada al respecto para los profesionales de la salud.




Bibliografía:

  • DSM-V (2014)

  • Ramos-Quiroga,j.a.,a,b Bosch-Munsó, R.,a,Castell-Cervello y otros "Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad en adultos:Caracterización clínica y terapéutica.

  • Benito Moraga R. (2008) Evolución en el TDAH a lo largo de la vida.

  • III Jornadas ALENHI " El TDAH en la edad adulta ".

  • Redacción Médica. Francisco Javier Quintero.

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